lunes, 27 de septiembre de 2010

Mundo, Historia y Futuro

Tres pequeñas reflexiones extraidas de Vendrán más años malos y nos harán más ciegos de Rafael Sánchez Ferlosio.

"Sin embargo..., ¡oh, sin embargo!, parecen adivinarse aquí y allá dispersas, débiles, inciertas huellas de que ha habido, de que ha podido haber, o por lo menos a querido haber, alguna vez, un mundo."



"(El espíritu universal monta a caballo.) La galerna del viejo Yavé volvió a tronar. El último y más pavoroso ataque de soberbia del borracho del Sinaí se llama Historia Universal. Hegel fue su profeta: disfrazado de lechuza vespertina, era, en verdad, halcón anunciador de nuevos y más mortíferos amaneceres."



"Pero ¿qué mayor prueba de que el futuro está ya escrito que la del periódico de cada mañana? ¿Cómo, si no, podrían pasar todos los días exactamente 32 páginas de cosas? Un mecanismo tan tenaz e indefectible no puede ser más que algo muy premeditado; resulta inconcebible como improvisación. Por eso, sólo el día en que venga algún periódico con, por ejemplo, tres páginas y trece diecisieteavos de páginas en blanco o bien dos páginas y ocho onceavos de página de más empezaré a pensar que tal vez es posible que, con todo, pueda en algún sentido hablarse de que hay, en cierto modo, porvenir."

miércoles, 28 de julio de 2010

Cronócratas contra Vagos

Genial texto de Guillermo Rendueles para el Periódico Diagonal .
Dejo un par de párrafos que me han gustado especialmente.
Artículo entero aquí

"Por supuesto ya hay un nombre inglés –boreout– para psicologizar y transformar la malaria, generada por un tiempo de trabajo que es vivido como tedio, aburrimiento o desinterés ante unas obligaciones cotidianas que infrautilizan y arruinan las capacidades e inteligencia del trabajador, a la que Rothin y Perder bautizan por oposición al burnout como boreout. Las distintas variantes del taylorismo, desde la imposición de capataces-cronometradores a los simulacros de autogestión, pretenden excluir cualquier rastro de fisiología obrera que disminuya la explotación del tiempo de trabajo. El consejero de Sanidad asturiano pedía públicamente que sus trabajadores acudiesen al trabajo ya cagados y con el periódico leído. El sueño patronal es el de la cajera del supermercado con pañales para no tener que ser substituida cuando tiene que mear.

(...)Los primeros burgueses fueron verdaderos Cronócratas que lograron imponer el interés en que la fábrica no pare nunca y la turnicidad frente al bienestar obrero. Max Weber recurrió a la motivación teológica para explicar el masoquismo tolerante del trabajador con esa mala vida industrial. Producir plusvalía sacrificando el cuerpo al trabajo es el camino de salvación que preside el ethos del capitalismo".

lunes, 26 de julio de 2010

No importa

Momento de pasmosa lucidez...... extracto de una entrevista a Pablo Auladell en el primer número de la revista Manglar.

"(...) Me salvaría en el Dibujo, en la Literatura, en la Canción. Luego se comprende que no es así, pero no importa, porque tampoco es de la otra manera."

viernes, 23 de julio de 2010

La mascota como signo

¿Se acuerda alguien de la mascota de Atlanta 96?
Robert Hughes, La cultura de la queja.

"La imagen del feto ha establecido una presencia extraña en la cultura popular americana, que no tiene paralelos en ninguna otra parte de Occidente. Hizo una estrafalaria aparición en la ceremonia de clausura de los juegos olímpicos de Barcelona 92, bailando en el escenario del estadio de Montjuic. Tenía unos dos metros y medio de altura, parecía hecho de espuma plástica, lo movía un bailarín en el interior y mostraba una inmóvil sonrisa blanca tan imbécil como una pegatina de la cara de Smiley de los años setenta. Éste, proclamó el presentador, es "Whatizit", el emblema oficial de la olimpiada de Atlanta 96. Miembros minúsculos, ojos salones, un cuerpo enorme, y el vestigio de una cola en la que se insertaban los cinco anillos olímpicos como en el juego de los tejos. Lo que Disney había hecho con el pato, un equipo de diseñadors americanos se lo había hecho al feto. El fetiche de la derecha religiosa es ahora una mascota olímpica. No es de extrañar que los catalanes se quedaran perplejos.
¿Anuncia este portento una ola de Moda Feto para el 96? Espoco probable, pero desde luego habrá millones de souvenirs Whatizit, (...) Esta perspectiva sugiere lo hondo que ha calado la imagen del feto en la extraña mezcolanza de la conciencia americana creada por los medios, con una tercera parte del país obsesionada con el nonato y la otra tercera parte diciendo disparates acerca de su niño interior.
¿Los diseñadores se reunieron con algún comité pro Atlanta 96 y decidieron hacer el logo de los juegos con forma de feto? Parece improbable. (...) No, Whatizit no es una imagen consciente; es un fantasma del Zeitgeist, del espíritu de la época, un caso de derrame, o de precipitado, de la sobrecarga fetal a la cultura popular. Los semiólogos, si uno quiere dárselas de culto, lo llamarían un signo flotante. No existiría sin los manifestantes exhibiendo sus bebés de plástico delante de las clínicas de abortos en las noticias de las seis (...) Sólo en América puede pasar un feto a convertirse en un santiamén de símbolo de una "guerra cultural" a logotipo de un acontecimiento deportivo. Whatizit en un bonito recordatorio de un tema que no lo es."

jueves, 22 de julio de 2010

Significantes-fetiche

Con este texto inauguro el blog.
Me lo he encontrado ojeando el prólogo a la edición de 2002 del Diccionario de las Artes de Félix de Azúa (página 16). Habla de una cosa que todos vemos y que a veces nos afecta, pero es que lo dice tan bien.....

"La mercantilización total como principio inseparable de la democracia global, impone un uso cada vez más instrumental del lenguaje crítico. Quienes frecuentan el trato con expertos y profesionales del mundo del arte constatan al instante un valor de cambio novedoso: el de la terminología filosófica. Cuando un comisario examina a los candidatos para una exposición, presta un oído muy fino a la selección de términos que utiliza el postulante. Grupos de palabras como "rizoma", "esquizoanálisis" o "petit a", sitúan en un lugar de la escala estética, mientras que "alegoría", "aura" y "constelación", remiten a otro muy distinto. Desaparecido el concepto de belleza o excelencia como categoría reguladora, el valor de lo significativo, lo actual y lo interesante es, en materia artística, un absoluto.
El uso de términos filosóficos, al sufrir un proceso de fetichismo semejante al de la mercancía lukacsiana, está liberado del conocimiento riguroso de su contenido y funciona a la manera de logos mercantiles. Emplear el término "plateau" o "jouissance" (muchísimos términos son intraducibles, lo que indica su carácter cósico) en el medio inadecuado se interpreta de inmediato como llevar unas Adidas cuando las circunstancias del contexto exigían unos Church. No es un asunto trivial relacionado con la moda, sino un imprescindible conjunto de señales sin cuyo conocimiento es imposible circular por los insensatos nudos de la autopista por donde fluye el producto artístico. Aquel que desconozca los mapas o los tenga algo atrasados, puede sufrir las más incomprensibles y desesperantes pérdidas de orientación. Los términos filosóficos, reducidos a significantes-fetiche, son mots de passe cargados de energía mágica."